7 de julio de 2011

Ser un buen berlinés: Sal a ver Tatort

Una vez me dijeron que para ser una buena berlinesa tenía que hacer 3 cosas: ligar en el metro, comprar algo en un Flohmarkt y ver Tatort en uno de los Kneipe* berlineses.
Antes de irme, y aunque seguramente ésta no fuese ninguna verdad universal, me propuse cumplirlas. Pero ¿Tatort? Antes de nada tenía que saber qué era Tatort. Tras informarme un poquito supe que era una serie alemana muy famosa que lleva emitiéndose más de 40 años, lo que significa que empezó en 1970 y ha sobrevivido a formatos más nuevos y modernos. La serie, basada en la resolución de un crimen, se desarrolla cada vez en una ciudad alemana diferente y cuenta para ello con protagonistas diferentes. El concepto es sencillo pero tiene cautivados a los alemanes, quienes cada domingo a las 20:15 se plantan frente a su televisor y sintonizan el canal 1 (DasErste).

Para mi primer (y seguramente último) capítulo elegí uno especial. Un capítulo basado en la selección alemana femenina de fútbol, que se emitía en homenaje al comienzo del mundial femenino, que tiene a Alemania este año como anfitriona. Especialmente para este capítulo la expectación era máxima ya que en el aparecería el famoso entrenador de la selección alemana masculina Joachim Löw.

A las 19:00 llegamos a un Kneipe recomendado por internet para ver Tatort. Porque sí, incluso hay una sección especial de Tatort en Top10 Berlín (si no conocéis esta página pero vivís en Berlín, os la recomiendo fervientemente). Llegamos pronto, pero como éramos algo novatas en esto, no queríamos pecar de españolas y llegar tarde y quizás no tener sitio. El bar estaba casi vacío, pero conforme la hora se iba acercando el bar fue, poco a poco, llenándose de habituales. La pantalla, ya preparada, emitía el programa previo a Tatort.
A su hora, muy puntual, las luces se apagaron, la puerta se cerró y el volumen se aumentó. La serie ahora ya podía comenzar.



En el capítulo, la mejor jugadora del equipo de la selección alemana femenina había sido asesinada en las duchas y todos los de su alrededor eran posibles culpables: desde sus compañeras de equipo  y su entrenadora hasta su propia madre. La serie transcurre desde el punto de vista de los policías que estudian el caso y las diferentes entrevistas con los posibles sospechosos. He de decir que yo no supe adivinar al asesino (culpé a la madre durante gran parte del capítulo), aunque mi comprensión del alemán también puede ser un poco culpable...

La gran actuación del entrenador alemán me dejo sin palabras. Apenas apareció medio minuto en pantalla, durante el cual recibió la noticia del asesinato y reflejó su pena con una cara de preocupación lastimera. No dijo ni una palabra.

¿Mi valoración final? Me parece un plan más que interesante (e instructivo para aquellos que aprendemos alemán). Te permite quedar con los amigos de forma relajada un domingo, sin tener que hacer mayores esfuerzos (para aquellos que tengan resaca), comentar la noche anterior  mientras tomas una bebida caliente reconfortante.

2 comentarios:

Anisakis dijo...

Como mola!

Tendré que ir a verlo un día, pero un día que haga mal tiempo que ahora da lástima meterse en un sitio cerrado.

Anónimo dijo...

Thank you for the very nice recommendation! :-) Best regards, Miriam (Top10 Berlin)