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16 de noviembre de 2013

Croacia en transporte público ¡ sí es posible! : Dubrovnik-Zagreb- Plitvice


Subiendo a un Ferry en CroaciaPara aquellos que no quieran llevarse su coche, o en su defecto alquilar uno nada más llegar al aeropuerto, confirmo que visitar Croacia en transporte público es posible ¡Yes, we can! Aquí nuestra ruta de 8 días por Croacia ¡en transporte público!

20 de junio de 2011

¡Bienvenidos al Mauerpark!

Creo que aquellos que seguís un poco el blog ya sabéis que tengo una predilección especial por el Mauerpark... Cada domingo, si no hay un plan mejor y alternativo, nos reunimos allí, para sentarnos un ratito, comentar la noche anterior (mientras observamos los diferentes niveles de modernos) y bailar un poco al ritmo de la música del karaoke.
Aunque cada domingo sea lo mismo, el Mauerpark siempre sorprende: Unos jóvenes venden botellas de cerveza, mientras unos pfaneros recogen las vacías. Un chico pasa ofreciéndonos magdalenas y nos dice pasar con ello todo el mes ("menos el alquiler" recalca). Un grupo de percusión toca una batucada, y a escasos 20 metros otro grupito de batucada pero mejor equipados caldea el ambiente. La gente se agolpa a su lado y baila con frenesí, como si nadie le mirase. Un conejo de casi dos metros aparece de pronto y se pone a bailar en el centro del grupo. Si llueve, la banda saca una tienda de campaña para proteger los instrumentos y sigue tocando. La gente, alguna protegida con paraguas, sigue bailando. Una pareja comienza a hacer equilibrios al puro estilo circense y la gente, tan acostumbrada a esto, ni siquiera les mira.




Sí señores, bienvenidos al Mauerpark.

6 de junio de 2011

Litros de testosterona: Männertag

Cada año, 40 días después de Semana Santa, se celebra en Alemania el Männertag. O el día de los hombres. Este día, que siempre cae en fiesta ya que es la fiesta cristiana del Corpus, coincide además con el día del padre (o Vatertag).
El día de los hombres. Os podéis imaginar: Testosterona pura a la que le añadimos cantidades ingentes de alcohol. Antiguamente, la tradición podía tener dos diferentes versiones; Los hombres se juntaban para hacer una excursión (con carrito portador de bebidas incluído) o bien todos juntos iban de casa en casa de los miembros del grupo bebiendo en cada una de estas. Hoy en día la cosa no ha cambiado mucho. Los hombres se reúnen desde recién iniciada la mañana para desayunar y ya empezar con la "tarea". Lo que antes podía ser un carro tirado por caballos ahora se ha convertido simplemente en un carrito de la compra.


"A las 10 y media de la mañana ya me estaba bebiendo mi primera cerveza" me dice un amigo español que tuvo la grata sorpresa de ser invitado al evento. " Y ya fue un no parar". Cada grupo tiene sus tradiciones:  algunos, se cargan su barbacoa al hombro y se van a un parque donde dar la nota, jugar a juegos para beber, gritar y "pelearse" entre ellos. Y otros, por el contrario, se dejan llevar paseándose de bar en bar (o de späti en späti) cerveza tras cerveza.


Grupo de machos jugando a un famoso juego alemán para beber.


Yo, por mi parte, me junté con unas amigas y un par de amigos (parece ser que no lo suficiente machos) para hacer un poquito de barbacoa y observar el panorama.

12 de abril de 2011

Domingo en Tempelhof

El domingo Berlín nos ofreció otro de esos (maravillosos) días: sol y calor de primavera, acompañado de un poquito de brisa.
Y cuando el sol brilla, la ciudad se transforma. Porque hay que aprovecharlo, dicen. Porque no pasa todos los días. Aunque, en mi opinión, está haciendo bastante buen tiempo, bastantes días aprovechables, bastante solecito (del débil, pero solecito al fin y al cabo). Y quizás por ese miedo berlinés a la lluvia y al frío, los días soleados son tan agradecidos. Porque a nadie se le ocurre quedarse en casa y entonces las calles, las plazas y los parques se llenan de gente.

Nosotros no quisimos ser menos, y entre baile y baile en una fiesta de Soul, acordamos un pic-nic en Tempelhof para el domingo. "¡A las 2!" Remarcamos. Yo, que en mi casa no tenía comida como para llevar a un pic-nic, me hice un bocadillo y decidí ir un poquito más tarde. A las 3 llegaba al parque, y pasó más de media hora hasta que me crucé el parque y encontré a mi gente ¡Menudo tamaño el del parque! La "sorpresa" fue que, a pesar de llegar hora y media tarde, era la quinta en llegar a la cita. Españoles...

Pero a lo que vamos:  Tempelhof es un aeropuerto de Berlín (hasta el momento había tres) que cerraron en 2008 ya que producía grandes pérdidas. Debido a la cercanía al centro de la ciudad no se podía ampliar, por lo que las pistas de aterrizaje no eran suficientemente grandes y apenas se utilizaba. En 2010 decidieron que tenían que aprovecharlo de alguna manera y lo volvieron a abrir al público, pero esta vez como el mayor parque de Berlín.



 Supongo que ahora se entiende mejor el porqué tardé tanto en cruzar el parque ¡era un aeropuerto! Pero como todo tiene algo positivo, el entrar por el lado más alejado a mis amigos me permitió ver el parque, su "fauna", disfrutar de una paseo y echar unas fotos.
Las características del parque son fácilmente deducibles una vez sabes que es un antiguo aeropuerto: no hay árboles, por lo que no hay sombra, y el viento circula libremente (esto es algo que hay que tener en cuenta a la hora de elegir chaqueta).
En vez de verlo como algo negativo, los berlineses han sabido aprovechar ese viento y han convertido a Tempelhof en el parque ideal para hacer deporte y volar cometas. La imagen es chocante ya que cientos de cometas sobrevuelan el parque.

Pero una imagen vale más que mil palabras, así que os dejo las fotos.



Algo no muy extraño es ver cómo toman fotos que posiblemente salgan después en una revista o en un disco:


1 de abril de 2011

Görlitzerpark


Brillaba el sol, hacía "calor" y, siendo sinceros, no quería aguantar los lloros de la neugeborene*... así que cogi mi bici, mi bolso, mi cámara de fotos y me fui de paseo. No sabía exactamente a dónde ir, y ni siquiera llevaba un mapa...así que simplemente pedaleé.

Un rato después, un cartel me dijo que no estaba lejos de Kreuzberg, y como es una zona que todavía no tengo muy controlada, decidí que era un buen momento para conocerla un poco más. Mirando el mapa de metro vi que no estaba nada lejos de la parada Görlitzer Bhf, donde segtún un blog de internet había un parque, donde a su vez había unos columpios muy curiosos y divertidos (incluso para mayores) que tenían que ser visitados. Así que, sin dudarlo, fui para allá.

Los columpios increíbles no los encontré por ningún lado, al menos no unos columpios sorprendentes sino más bien tirando a típicos (excepto un tobogán muy ancho) y desgastados, pero el parque me pareció curioso y digno de un post.

Lo primero que me llamó la atención fue la forma del parque: como a diferentes niveles, con algún camino
pequeño por los lados, unas piedras dispuestas a modo de anfiteatro cerca de la entrada (entrando por el lado más cercano a la parada de metro U Görlitzer Bhf) y una placita con forma de cráter en lo que podríamos considerar el centro del parque. Se cree que este "cráter" se debe a la estructura original de la antigua estación de tren Görlitzer Bahnhof, que más tarde, en 1990, sería transformada en este parque que hoy conocemos.


Escaleras de la antigua estación donde tomar tranquilamente algo

El ambiente era variopinto. Nada que ver con el parque Weinsberg de Mitte o cualquier otro parque del barrio de Mitte. Quizás esto significa que ya formo parte de esa minoría de la población aburguesada de Mitte, y cuando salgo de las fronteras de Mitte y Prenzlauerberg todo me parece variopinto.
Como yo, aprovechando los rayitos de sol, había muchos jóvenes tomando algo en las escaleras de terraza del bar, las cuales pertenecen a la antigua estación. También se veían familias  germano-turcas al completo y muchísimos trabajadores que descansaban en su mittagpause** comiendo un pollo asado recién hecho en un puestecito de la entrada del parque (el olor era exquisito).
La malas lenguas, dicen que en este parque se puede encontrar droga con facilidad (aunque normalmente de mala calidad), hecho que no me sorprende a mí ni a cualquiera que se diese una vueltecita por el parque.

Como detalle final, añadir que dicho parque tiene una pequeña granja para disfrute de los niños, en la cual hay gallos, cabras, algun burro...


En esta foto podemos ver las piedras dispuestas a modo de anfiteatro, y en primer plano una Bionade, muy típica aquí en Berlín. Es una bebida no alcohólica y azucarada con un poquito de gas. Muy codiciada hasta el momento por los modernos ya que era producida "a pequeña escala" y no era de ninguna multinacional. Y digo era porque ahora la bebida ha "caído" en manos de una multinacional y parece que los modernos comenzarán a renunciar a ella. ¿Será verdad?



 * recién nacida
** Pausa del medio día.

17 de marzo de 2011

Mauerpark....en domingo

Hoy quiero hablaros de mi última experiencia dominguera.

Ya que la salida fiestera del viernes me dejó un poco K.O, decidí el sábado irme a dormir prontito, como las niñas buenas, para así aprovechar el (soleado) domingo. Había escuchado toda la semana sobre el buen día que tendríamos el domingo, pero la realidad superó las expectativas. Para ser Berlín, claro está. Rondábamos los 15 grados (igual alguno por debajo) y brillaba el sol. ¡En alguna ocasión hasta me quité el abrigo! (Sobretodo cuando subía alguna cuesta con la bici..., para qué os voy a engañar).

Bicicleteé un poco por Berlín disfrutando del clima y me fui para el Mauerpark*, donde los domingos hay un Flohmarkt muy famoso (vamos, lo que en español viene siendo un mercadillo). En seguida comprobé que no había sido la única que había tenido esa idea ya que estaba llenísimo. Llenísimo de modernos (sobretodo), que se paseaban de un lado para otro o se sentaban con glamour desenfadado en el césped. Pero la entrada "antes muerto que sencillo" ya la escribiré otro día.

Tampoco es del Flohmarkt de lo que quiero hablaros (aunque por supuesto también tendrá su respectiva entrada), sino del (gigante) karaoke que tiene lugar allí los días en los que el tiempo acompaña.
Tengo que decir que ya había escuchado, y leído, mucho sobre este karaoke, pero aún así me sorprendió. Y mucho. En primer lugar, porque no me lo esperaba y aunque el día era idóneo ¡todavía no es verano! y en segundo lugar ¡por su éxito!



Mi primera reacción (y yo creo que comprensible) fue pensar "¡Madre  mía! ¿ Y quién se atreve a salir ahí con tanta gente mirando?"
Y la respuesta fue: ¡Pues todo el mundo! La gente salía y salía... Unos cantaban bien y otros, que no contaban con una voz tan buena, hacían espectáculo (estos son, sin duda, los mejores). Alemanes, españoles, italianos, americanos...Todos tienen cabida en el Karaoke de Mauerpark. El público, ávido de diversión, recibe a todos con aplausos y ovaciones, aunque hay que decir que son los habituales con encanto los que reciben la mayor ovación del publico.

¿Y quién organiza todo esto? Es la segunda pregunta. 
Pues hay un chico, que se hace llamar Joe Hatchiban , que un buen día fue al Mauerpark con un ordenador lleno de canciones y dos altavoces y empezó lo que hoy ya se ha convertido en una leyenda. A mí, personalmente, me sorprendió su apariencia ya que era mucho más joven de lo que me esperaba. Durante el show, él se va paseando por las gradas con una hucha en la que tu le das una pequeña donación, aunque lo hace de forma simpática y sin miradas reprochatorias si no ayudas a su causa. Aunque la verdad es que, por  esas divertidas 4 ó 5 horas que puedes pasarte allí, se merece esa pequeña ayuda.


Entonces ¿quién se apunta al siguiente? Eso sí, para la próxima acompañados de unas pipas y unas cervecitas...

4 de marzo de 2011

Rayitos de sol...

Soy una pesada con el clima, pero es que aquí ¡es lo que se lleva!

Mientras (según me informan mis fuentes) en España llueve o en algún caso nieva, aquí disfrutamos (ya por más de una semana) de un solecito de lo más rico. ¿Y qué hacen los alemanes? ¡Pues salir a tumbarse al sol! Eso sí, aunque estemos a ¡5 grados!



                                                                                      Ojo al dato del lago helado...



Y lo fuerte es ¡que empiezo a entenderles! Yo misma (mientras hacía de buena au-pair paseando con Charlotte) me senté un ratito al sol, aunque sea de ese sol que no calienta...