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26 de noviembre de 2013

Canciones que hablan del mundo: Berlín (II)

Ya sólo quedan tres días. 

Sólo tres días para reencuentros que han tardado dos años. 

Para repetir actos que un día fueron costumbres.

Volver a los orígenes de este blog: para disfrutar del frío, de los mercados navideños, de la mi gente, del idioma, de su fiesta. Para disfrutad de la mi Ciudad.



Hoy, os llevo a Berlín (otra vez), y no quiero reproches. Una canción con sabor pamplonés.

Toro



7 de julio de 2011

Ser un buen berlinés: Sal a ver Tatort

Una vez me dijeron que para ser una buena berlinesa tenía que hacer 3 cosas: ligar en el metro, comprar algo en un Flohmarkt y ver Tatort en uno de los Kneipe* berlineses.
Antes de irme, y aunque seguramente ésta no fuese ninguna verdad universal, me propuse cumplirlas. Pero ¿Tatort? Antes de nada tenía que saber qué era Tatort. Tras informarme un poquito supe que era una serie alemana muy famosa que lleva emitiéndose más de 40 años, lo que significa que empezó en 1970 y ha sobrevivido a formatos más nuevos y modernos. La serie, basada en la resolución de un crimen, se desarrolla cada vez en una ciudad alemana diferente y cuenta para ello con protagonistas diferentes. El concepto es sencillo pero tiene cautivados a los alemanes, quienes cada domingo a las 20:15 se plantan frente a su televisor y sintonizan el canal 1 (DasErste).

Para mi primer (y seguramente último) capítulo elegí uno especial. Un capítulo basado en la selección alemana femenina de fútbol, que se emitía en homenaje al comienzo del mundial femenino, que tiene a Alemania este año como anfitriona. Especialmente para este capítulo la expectación era máxima ya que en el aparecería el famoso entrenador de la selección alemana masculina Joachim Löw.

A las 19:00 llegamos a un Kneipe recomendado por internet para ver Tatort. Porque sí, incluso hay una sección especial de Tatort en Top10 Berlín (si no conocéis esta página pero vivís en Berlín, os la recomiendo fervientemente). Llegamos pronto, pero como éramos algo novatas en esto, no queríamos pecar de españolas y llegar tarde y quizás no tener sitio. El bar estaba casi vacío, pero conforme la hora se iba acercando el bar fue, poco a poco, llenándose de habituales. La pantalla, ya preparada, emitía el programa previo a Tatort.
A su hora, muy puntual, las luces se apagaron, la puerta se cerró y el volumen se aumentó. La serie ahora ya podía comenzar.



En el capítulo, la mejor jugadora del equipo de la selección alemana femenina había sido asesinada en las duchas y todos los de su alrededor eran posibles culpables: desde sus compañeras de equipo  y su entrenadora hasta su propia madre. La serie transcurre desde el punto de vista de los policías que estudian el caso y las diferentes entrevistas con los posibles sospechosos. He de decir que yo no supe adivinar al asesino (culpé a la madre durante gran parte del capítulo), aunque mi comprensión del alemán también puede ser un poco culpable...

La gran actuación del entrenador alemán me dejo sin palabras. Apenas apareció medio minuto en pantalla, durante el cual recibió la noticia del asesinato y reflejó su pena con una cara de preocupación lastimera. No dijo ni una palabra.

¿Mi valoración final? Me parece un plan más que interesante (e instructivo para aquellos que aprendemos alemán). Te permite quedar con los amigos de forma relajada un domingo, sin tener que hacer mayores esfuerzos (para aquellos que tengan resaca), comentar la noche anterior  mientras tomas una bebida caliente reconfortante.

6 de junio de 2011

Litros de testosterona: Männertag

Cada año, 40 días después de Semana Santa, se celebra en Alemania el Männertag. O el día de los hombres. Este día, que siempre cae en fiesta ya que es la fiesta cristiana del Corpus, coincide además con el día del padre (o Vatertag).
El día de los hombres. Os podéis imaginar: Testosterona pura a la que le añadimos cantidades ingentes de alcohol. Antiguamente, la tradición podía tener dos diferentes versiones; Los hombres se juntaban para hacer una excursión (con carrito portador de bebidas incluído) o bien todos juntos iban de casa en casa de los miembros del grupo bebiendo en cada una de estas. Hoy en día la cosa no ha cambiado mucho. Los hombres se reúnen desde recién iniciada la mañana para desayunar y ya empezar con la "tarea". Lo que antes podía ser un carro tirado por caballos ahora se ha convertido simplemente en un carrito de la compra.


"A las 10 y media de la mañana ya me estaba bebiendo mi primera cerveza" me dice un amigo español que tuvo la grata sorpresa de ser invitado al evento. " Y ya fue un no parar". Cada grupo tiene sus tradiciones:  algunos, se cargan su barbacoa al hombro y se van a un parque donde dar la nota, jugar a juegos para beber, gritar y "pelearse" entre ellos. Y otros, por el contrario, se dejan llevar paseándose de bar en bar (o de späti en späti) cerveza tras cerveza.


Grupo de machos jugando a un famoso juego alemán para beber.


Yo, por mi parte, me junté con unas amigas y un par de amigos (parece ser que no lo suficiente machos) para hacer un poquito de barbacoa y observar el panorama.

31 de mayo de 2011

No me toques los pepinos

En Alemania ha saltado de nuevo la alarma alimentaria. Y digo de nuevo porque el tema se repite. Las dioxinas, que en enero llenaban las noticias y preocupaba a los alemanes, han sido sustituidas por las bacterias del pepino. Estas bacterias, llamadas EHEC, son una cepa patogénica de E.coli (una bacteria común en nuestro organismo) que provocan problemas estomacales graves llegando incluso a causar la muerte. En Alemania, donde ya se cuentan 14 muertes, están en alarma. Bares, restaurantes, guarderías y colegios han dejado de servir verduras y frutas. Comprar pepino, tomate o cualquier otra verdura parece una locura.
Nuestro amiga Merkel, que últimamente se está luciendo, afirmó que esos pepinos contaminados procedían de España. El otro día, tras las noticias emitieron un reportaje especial de unos 15 minutos sobre el pepino y consejos para no enfermar. En ese reportaje (de la cadena pública) volvieron a afirmar que los pepinos eran de procedencia española y que, ante todo, no se debía comer pepino español.
Alemania, Suecia y Austria entre otros, víctimas del pánico, ya han retirado de la venta los lotes de pepino español y los tienen bajo sospecha. Los síntomas de EHEC ya se han manifestado en otros países como Suecia y ahora también España, pero curiosamente sólo en personas que han estado en Alemania. Y es entonces cuando yo le digo a la Señora Merkel que no me toque los pepinos. Porque no se puede hacer una acusación de este tamaño hacia un producto de un país (que sin duda conlleva pérdidas de millones de euros) sin tener la seguridad de que eso es así.
Quizás la señorita Merkel tendría que tener más cuidado al lanzar acusaciones de esta índole y pensar si sabe que lo que dice es realmente cierto. Parece ser que el gobierno alemán ya ha pedido disculpas oficiales a España, pero el daño ya está hecho. Todo el mundo recuerda eso de "no comas pepino español" por lo cual países como Rusia han vetado la entrada al país de toda verdura procedente de España.
¿Estamos ante un error del gobierno? ¿Ante manipulación de la opinión pública? ¿o ante una guerra comercial? Yo, todavía, no tengo respuestas. Pero todo este asunto me huele muy mal, y no lo digo precisamente por la caca de vaca a través de la que se transmite la bacteria.

20 de mayo de 2011

Ellos no nos representan

El pueblo que hasta ahora se resignaba a decir "Es lo que hay" o "Son todos iguales" parece haber despertado. España ( y lo que no es España) se mueve. Sedienta de un cambio. Porque se puede.

 



En Berlín también apoyamos la causa. Hay que manifestarse y ya. Porque podemos conseguirlo. Las opiniones y las ideas en la asamblea frente a la embajada española son constantes: blogs, páginas web, notas de prensa..."Tenemos que revolucionar también Alemania para que se sepa que está pasando en España" dice alguien a mi lado. Internet, ese gran temido por "los de arriba" y para el que se han establecido leyes impropias de una democracia, será quien les derrumbe. Porque aquí, y en las calles, tenemos el poder.  Y ambos han sido ya tomados.


En algunos medios nos llaman anti-sistema. ¿Y sabes qué? Hasta ahora no me había considerado nunca una anti-sistema, pero supongo que ahora sí. Porque estoy harta de este sistema que OTROS han creado por y para nosotros. Y la sangre me hierve cuando veo como algunos medios queriendo infravalorar el movimiento nos describe como perroflautas "que no saben muy bien de qué va la cosa". Les diré, que la mayoría de esos perroflautas reunidos aquí en Berlín están bien formados y hablan, al menos, tres idiomas. Algo que aquellos que (no) nos representan no pueden decir.

Llueve. Pero no importa. "Que llueva, que llueva y que limpie el sistema" coreamos. Tenemos una política basada en la CORRUPCIÓN , con mayúsculas (y con cargos), que ya ni siquiera intentan esconder. Los queremos fuera ¡ya! Olvidémonos del voto útil y del bipartidismo. Olvidémonos de votar al menos malo, porque sinceramente ¿hay uno menos malo?
España no es el Monopoli. Hasta ahora los políticos han ganado siempre ya que jugaban al lado de la banca. Pero ya no somos esos niños que no se dan cuenta del cambio de billetes, ni tampoco aquellos que simplemente les da igual porque se divierten durante la partida. Ya no. Estamos hartos de perder.

España se mueve. Berlín se mueve. Porque ellos no nos representan. No les votes.


 Hoy, nos vemos a las 18:30 en la Asamblea en Lustgarten. Mañana no te pierdas la Demo en Brandenburguer Tor .
Si me lees desde España, ¡ÁNIMO! Sal a la calle. Recuerda que la ley injusta no es ley.

A partir de ahora, en mi otro blog (ese que tengo abandonado) iré contando como marchan las manifestaciones aquí en Berlín.

16 de mayo de 2011

Visita (obligada) al médico

El fin de semana no ha sido lo esperado. El viernes, durante mi ratito de parque con los niños, empecé a notar sudores seguidos de escalofríos (cosa que casi nunca es buena señal).
Una vez aislada de los niños, dos buenos remedios infalibles: Espidifen y manta. Bueno, manta a ratos, porque desde pequeña sé que cuando la fiebre viene, la manta debe irse. Y la fiebre vino.
Y así pasé el sábado. Manta viene, manta va. Espidifen al agua, espidifen a la garganta. Esta última, al compás de la fiebre, se iba hinchando por momentos.
El domingo me levanté muy mal, y para colmo meine Tage. Si es que cuando a una le toca, ¡le toca!


"Afortunadamente", la mamá debió de verme muy mala cara y me dijo que hoy no llevase a los niños al colegio (aunque mi yo maliciosa sospecha que de lo que tiene miedo es al contagio de los niños). A la mañana, me he despertado sin fiebre (¡por fin!) aunque mi garganta parecía todavía un nido donde se habían asentado dos huevos (de los blancos). Y cómo no, me ha tocado ir de médicos. Y eso os quería explicar. Porque la cosa va un poco diferente a España.
En Alemania no hay Seguridad Social, o no al menos tal y como la conocemos nosotros. Aquí todo funciona a partir de Krankenkassen, que vienen a ser como seguros médicos ( y las hay tanto públicas como privadas). Normalmente, el propio trabajo paga este seguro, o al menos la mitad de él (porque no se caracterizan especialmente por lo baratas que son).
Pero en mi caso, que soy española y residente en Berlín con un trabajo no del todo real ( ser au-pair no cotiza) , no me hace falta ninguna de ellas, ya que con la tarjetita azul Sanitaria Europea (que ahora es válida durante dos años) es suficiente.
Aquí no hay ambulatorios o centros de salud, sino que la cosa va por Praxis, es decir, consultas en casas o pisos, de aspecto privado (pero que realmente son públicas) y que cada una tiene una especialización (desde médico de cabecera hasta ginecología). Entonces, cuando necesitas un médico, lo único que tienes que hacer es coger la lista de consultas disponibles y dirigirte a una de ellas (bien por proximidad o por recomendación).
Una vez allí tendrás que pagar 10 euros (Praxisgebühr), y será así tengas el seguro médico (publico o privado) que tengas. Estos 10 euros serán válidos durante tres meses para ese mismo tipo de consulta (en mi caso, médico de cabecera). Parece un poco extraño, pero tiene una explicación (son alemanes, ¡tiene que tenerla!). Antes, era como en España: nada de 10 euros. Pero se fijaron, que mucha gente iba al médico por "cositas" que no necesitaban de un especialista o por un catarro que sólo necesita reposo. Así que decidieron que tenían que hacer algo. Y establecieron esto. Una suma simbólica cuando se trata de una emergencia, pero una cifra no tan pequeña cuando se trata de un simple catarro. Gracias a esto, han reducido las listas de espera de forma considerable (sobre todo en los referente a especialistas).
Si has pagado 10 euros por ir al médico de cabecera y vas al ginecólogo deberás pagar otros 10 euros, a no ser que el médico de cabecera te haga un justificante diciendo que necesitas esa visita y que ya le has pagado a él esos 10 euros. Esto es así siempre, exceptuando al dentista, a quien siempre hay que pagarle estos 10 euros.
Mi consulta (recomendada por la mamá aunque creo que por cercanía) estaba en una casa que bien podía pasar por okupa, aunque luego el interior estaba bastante bien. Me ha acogido un hombre, más encorvado que una C, que me ha saludado amablemente. Mi acento casi alemán y mi pelo moreno le ha hecho pensar que era italiana (aunque juraría que no he dicho " Ich haate Fieeber den ganze Wochoneeeende"). Después de esto me ha dado un papel en muchos idiomas donde tenía que firmar que no estoy aquí en Alemania para aprovecharme del sistema médico y ser tratada aquí (algo que también me ha sorprendido y me ha hecho preguntarme si esto en España también es así). 
Después de pagar, oscultarme y meterme el dichoso palito hasta hacerme casi vomitar me ha dado el diagnóstico: No es bacteriano así que no necesito antibiótico, sólo reposo y hacer gargaras con un líquido (Oraldine de toda la vida). Y en caso de dolor, siga con su droga: El espidifen (amén).








Deciros desde aquí que ya han salido los finalistas del concurso, y no estamos entre ellos (Ooooh!). Pero bueno, valoramos el haber vivido con esa pequeña ilusión estos días, y hemos aprendido cositas para otras posibles ediciones. De todas formas, agradeceros de corazón a todos vuestro apoyo, y vuestros votos.

11 de mayo de 2011

Fauna berlinesa: Los Pfaneros

Hoy tengo el placer de presentaros otra especie berlinesa: Los Pfaneros.

¿Qué son? Sencillo. Personas que viven del Pfand en Berlín. ¿Del Pfand? Si te preguntas que es el Pfand, es que nunca has estado en Alemania. Pero no te preocupes que te lo resumo en unas lineas. El Pfand es el dinero que recibes cuando devuelves las botellas al supermercado. Cada tipo de botella tiene un valor, generalmente 8 céntimos por las de cristal, 15 por las de plástico y 25 por las latas. Aunque, a modo de detalle, avisaré que en Alemania "se lleva" mucho el cristal, por lo que no es tan común como en España ver la Coca-cola en lata o en botella de plástico, si no que la mayoría de las veces la encontrarás en cristal.

¿Y quién paga ese Pfand? Tú. Cuando compras una bebida, se le añade automáticamente el precio del Pfand, aunque en el cartelito pondrá el precio sin Pfand (así que cuidado si vas cortito de dinero a comprar).

Si lo has pagado, ¿por qué no ir a devolverlo? Por comodidad. Porque es domingo. Porque estás en un parque. Porque pesa. Por muchas razones. Entonces ahí aparece el pfanero, quien con bolsas o con un carrito de supermercado va buscando el Pfand "abandonado" en las calles y parques. Y digo abandonado entre comillas porque muchas veces se acercan a ti y te preguntan si puede llevarse esas botellas que tienes alrededor (incluso hay algunos que te meten un poco de presión para que te acabes la botella).
Los hay de distintos niveles y clases. Desde aquellos que, cargados con su bolsa miran por las papeleras y suelos de la estación (suelen ser mendigos que buscan lo justo para pasar el día)  hasta aquellos que parecen dedicarse profesionalmente. Me explico. Este grupo, ante el cual yo me quito el sombrero, aparecen en parques, en días puntuales y horas puntuales, donde saben harán un buen negocio. Por ejemplo un domingo desde la una hasta las siete en Mauerpark. Estos vienen bien preparados, sabiendo lo que les espera: un continuo recoger de botellas. Hay un asiático en Mauerpark que viene con bolsas de basura comerciales y llena más de tres, y cuando digo comerciales quiero decir que ¡son enormes! Vamos, que no sé cómo hará para poder mover una de un lado a otro ( ¡y tiene tres!).

Pero de todos los que he visto, me quedo con él. Le tuve que echar una foto, porque me pareció genial:

El señor tiene un cartelito que pone "Wanted. Danke. Flasche sucht Flaschen*". Lo curioso del caso es que el señor movía la silla con las piernas...pero de esta forma se evitaba el tener que ir buscando las botellas y agacharse, ya que la gente se las llevaba hasta él.


*Flasche(que normalmente significa botella) tiene un doble significado (menos conocido) que significa iletrado/inculto.
Por lo que su frase queda "Iletrado busca botellas"

6 de mayo de 2011

El Reichstag; cómo visitarlo

Para mí, sin duda, el edificio más bonito e impresionante de Berlín, donde lo antiguo y lo moderno combinan a la perfección.

Muchas veces vemos utilizado de forma aleatoria las palabras Reichstag y Bundestag, pero ¡cuidado! ya que son cosas diferentes. El Bundestag es el parlamento alemán (la cámara baja), el cual tiene su sede en el Reichstag, que es el edificio. El Reichstag fue el parlamento de la época Imperial y de la República de Weimar, que se reunió en este edificio de 1894 a 1933. Sin embargo, a pesar de la desaparición del Reich (Imperio) el edificio siguió llamándose de esta forma.

Como casi todo en Berlín, el edificio sufrió grandes daños durante la Segunda Guerra Mundial . En 1960 le realizaron las reformas más urgentes, aunque el aspecto actual (con cúpula incluida) lo adquirió durante los años 90 gracias al arquitecto Norman Foster. Aquí os dejo más información sobre el Reichstag, que encuentro realmente interesante (sobre todo su gestion energética).

Pero de lo que os quería hablar especialmente es de la visita a la cúpula o a las salas del Parlamento. Hasta finales del año pasado, el Reichstag podía visitarse gratuitamente y de forma diaria. Para ello era necesario solamente ponerse en una fila (en ocasiones realmente larga) y esperar tu turno. A partir de las amenazas terroristas recibidas por Alemania se decidió restringir el acceso a éste y el Reichstag quedó cerrado para las visitas turísticas.
A mediados de abril se restauraron las visitas para la cúpula, todavía de forma gratuita, pero esta vez sólo bajo cita previa. La pregunta ahora era: ¿Cómo consigo esa cita previa? La respuesta fue, como casi siempre, por internet.
Lo curioso de esto, es que a pesar de que la página está disponible tanto en alemán, como en inglés y francés, la posibilidad de concertar una cita se ofrece únicamente en alemán. Para las otras dos lenguas te proponen la idea de hacer una reserva en el restaurante que se halla en la cúpula (consiguiendo de esta  forma el permiso para verla).¿Casualidad? o ¿falta de tiempo para la traducción? Por si alguien está interesado aquí os dejo el enlace para hacer la reserva de la visita.

5 de mayo de 2011

La vuelta al cole

La semana pasada empecé de nuevo con mis clases de alemán. Ya he llegado al B2.2, y ¡qué orgullosa lo digo!

Si no me fallan las cuentas éste es el onceavo curso de idiomas que hago en el extranjero, que a su vez es el quinto en Alemania (oye, ¡es que el alemán es muy difícil!).Y puedo decir, sin miedo a equivocarme, que he visto de todo. He tenido profesores buenos y malos, aunque sobre todo buenos. La mayoría de las veces, al tratarse de cursillos no obligatorios, han sabido llegar al alumnado y hacer las clases amenas y divertidas.

En este tipo de cursillos hay gente de lo mas variopinta (y sin duda es lo que más me gusta). Conoces gente de todos los lugares que buscan lo mismo que tú: Aprender un idioma. Claro que con los años, y los cursillos, esa gente va quedándose en un ladito más aparcado de la memoria (¡no hay para tantos!) pero muchas de las anécdotas quedan ahí: como los primeros contactos (a mis 15 años) con gente extranjera en Irlanda (aunque debo admitir que ese año casi todo éramos españoles), el primer baile con un chico que te gusta durante las clases de francés en Rennes, o la lucha con los italianos por los únicos dos ventiladores de la clase  mientras nos achicharrábamos de calor en Malta. Aprender que un sueco llega a las citas con diez minutos de adelanto (eso sí, ¡sólo te esperará cinco minutos una vez pasada la hora!) o escuchar cómo un noruego define España con 4 palabras: Toros, sangría, fiesta y siesta. "Porque los españoles no trabajan 8 horas al día, sólo 4 ¿no?" comentaba durante uno de los cursillos de alemán que llevé a cabo en Stuttgart. También me sorprendí al ver a belgas (ya entrados en años) de la parte flamenca asistiendo a clases de francés en el sur de Bélgica, y aprender sobre el gran problema de comunicación en el que están sumergidos (el belga de la parte flamenca no habla francés, sino flamenco y muy buen inglés, y viceversa, aunque estos últimos no tan buen inglés). Pero sin duda, me quedo con la ANECDOTA. En un cursillo de alemán (el del A1.1) que hice en Berlín hace dos años conocí a un chico, Abdul, que venía de Irak. El pobrecito no sabía nada de inglés, así que las clases en alemán todavía se le hacían más complicadas al no poder enterderse con la profesora. Debido a la imposibilidad de comunicación (todavía no hablábamos alemán) no tuvimos gran relación. Mi sorpresa fue cuando hace unos meses recibí un e-mail preguntándome si conocía a alguna chica española que quisiese casarse con él para toda la vida.

Pero volviendo a este nuevo curso que empiezo. Estoy muy contenta porque hay mucha variedad internacional, y somos sólo dos españoles (casualidad que el otro sea "también" de Pamplona). Para que os hagáis una idea somos: 2 españoles, 2 mejicanos, 2 brasileños, 2 italianos, 3 chinas, 1 japonesa, 1 rusa, 1 polaca, 1 francesa y 1 escocés. Esto de momento, porque falta gente por venir, seguro.
Lo que me haya llamado la atencion así de primeras fue una conversación con la chica japonesa, que por cierto es my simpática y graciosa (algo que normalmente no parece ir unido al tópico japonés). En la conversación hablábamos de Japón y cómo llevaban lo del desastre nuclear."Se agradece que manden dinero, pero Japón es un pais rico, así que seguramente hace más falta en otros lados que allí" me decía.


Ahora dejo de escribir, que ¡tengo cursillo!



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4 de mayo de 2011

1. Mai (1 de Mayo)

El pasado domingo, 1 de mayo, se celebraba en España el día del trabajador (¡anda que vaya suerte que caiga en domingo!) y el día de la madre (a la que aprovecho para mandar un beso especial, que siempre me apoya en mis locuras y sé que me lee diariamente).
Sin embargo, el 1 de mayo en Alemania es un poco diferente. Para empezar, aquí el uno de mayo nunca puede ser el día de la madre, ya que aquí se celebra el segundo domingo de mayo.
Para los alemanes el uno de mayo significa dos cosas totalmente diferentes, que si bien pueden hacerse las dos, es recomendable elegir sólo una, porque al día siguiente hay que ir a trabajar...
Para no liarnos, describiré como puede ser un 1 de mayo celebrado por todo lo alto (es decir, asistiendo a ambas cosas).

Por la noche del 30 al 1 de mayo tiene lugar la Walpurgisnacht (o noche de brujas). Esta noche, las chicas  se juntaban tradicionalmente para bailar frente al fuego al son de la música (de ahí la expresión alemana Tanzen in Mai*) mientras bebían Maibowle. El bowle (o ponche) alemán es una bebida a base de vino blanco y frutas, al que en este caso (para que se llame Maibowle) hay que añadirle Waldmeister (rubilla).
Como es de suponer, y como pasa con estas cosas, esta tradición cada vez va a menos, aunque es posible todavía encontrar muchos grupos de chicas que tienen esta noche como su noche de chicas, en la que los chicos quedan totalmente excluídos del plan.

Después de bailar toda la noche, y dormir un poquito, si todavía se tienen ganas de fiesta puedes desplazarte a determinados puntos de la ciudad (como Kreuzberg, Mauerpark o Friedrichshain) para festejar el uno de mayo, el día del trabajador. Este día los alemanes levantan sus pancartas y preparan sus voces para protestar contra aquello que no les parece justo. Y como los alemanes son así de organizados, eligen un tema para gritarlo todos al unisono desde diferentes manifestaciones y ser más escuchados. Este año le ha tocado el turno al salario mínimo, que no está establecido, y quieren establecerlo en un salario mínimo de 8'5 euros por hora (bruto, claro está). Para animar la situación, y que más gente acuda, se programan muchísimos conciertos por la calle, puestos de comida y algún open air. Toda una fiesta.
Cuando la noche se acerca, y con ello la hora en la que no se puede hacer más ruido en la calle, la policía llega. Los protestantes, más fiesteros que otra cosa (y con unas cuantas cervezas a cuestas), se niegan a moverse. Y comienza la lucha. Las piedras vuelan de un lado a otro y la policía entra en acción. Golpes.
Este año, segun he leído, fue menos que otros años debido a la gran presencia policial (ya desde la mañana). Han conseguido frenarlo un poco, pero sigue siendo una atracción más del uno de mayo. Toda una tradición.

Por mi parte, no pude asistir a ninguna de las dos cosas, ya que, ironías de la vida, el día del trabajador tenía que trabajar.

Os dejo alguna foto que pude tomar de la policía en las calles. Ya el sábado era impresionante, por lo que el domingo la presencia policial tenía que ser total.





¿Habéis votado hoy ya? Recordad que podéis votar una vez al día... GRACIAS

3 de mayo de 2011

Fauna berlinesa: Los artistas

Berlín tiene gente muy característica, muy especial. Tiene tipos de personas que no se encuentra en otras ciudades, o no al menos en estas cantidades. Recuerdo con cariño claridad un tipo social muy típico de Stuttgart (de aquellos tiempos en lo que vivía allí). Aquellos que estaban conmigo en esa etapa lo recordarán también. Eran asiduos a la estación Hauptbahnhof y formaban un gran grupo a eso de las 7 de la tarde. Era una mezcla de emos y gente anti-sistema que chocaban directamente con la sociedad base, adinerada y estilosa, de Stuttgart.
Sin embargo, este grupo, el de los emos, no es tan común aquí en Berlín, aunque supongo que si los buscas (que no es el caso) los encuentras.
En esta nueva seccion os iré presentando los diferentes grupos sociales que se mueven por aquí en Berlín. Por supuesto, visto desde mi punto de vista (no quiero decir que queden todos a tomar algo como en el caso de Stuttgart).

Y para empezar, hoy quiero hablar de ese individuo tan berlinés: El artista.

Berlín es la ciudad de moda. La extravagante ciudad donde todo tiene cabida. La ciudad respira arte. Es, por lo tanto, la ciudad deseada de cualquier pintor, escritor, director, y un largo etcétera. Parece ser que todos vienen aquí. Y lo puedo comprender. La ciudad ofrece facilidades y si puedes vender algo de arte, algo elaborado con tus manos, original, es aquí.

¿Qué tiene de especial este grupo del que hoy os hablo? Muy sencillo. A la típica pregunta "¿Tú qué haces aquí en Berlín?" la respuesta es "Soy artista" ( o Kunstler, en el caso de que la pregunta sea formulada en alemán)*

-¿Artista?
-Sí
-Pero ¿qué haces?
-De todo. Soy artista.

Quizás soy yo, que soy demasiado de ciencias y no puedo ver mas allá, pero la respuesta me parece global y sin sentido. Es como si yo a la pregunta "¿En qué trabajas?" Respondiese " En ciencias".

¿Cómo reconocer a un artista?

Fácil. Te lo hará saber. Seguramente la primera frase que salga de su boca sea sencillamente esa "Soy artista".
¡Cuidado! No hay que confundirse: La gente que vive de su arte, vendiendo cuadros pintados por él/ella, escribiendo un libro o simplemente vendiendo collares en un flohmark no tiene que ser obligatoriamente uno de estos que describo como artista. El artista berlinés será incapaz de darte una respuesta concisa sobre qué hace.

Es el artista que vive de la apariencia, del aire de Berlín que le hace parecer un soñador. Pero que, sin duda, vive gracias a una cuenta rellenada a base de trabajar horas y horas como camarero en un bar de noche.





Para aquellos que no nos hayan votado todavía (he simplificado el enlace): clicar aquí: Y buscarnos como Queremos volar!
Para aquellos que ya habéis votado (GRACIAS) y Queremos volar!


* Kunstler: No confundir con Artist (artista de circo)

2 de mayo de 2011

Berlín: Ciudad de paso

Porque no puede ser de otra manera.

En Berlín, la ciudad soñada, no es oro todo lo que reluce. Todo el mundo quiere venir a Berlín. Lo tiene todo. Menos trabajo. Perdón, corrijo: Menos trabajo cualificado. Porque trabajo de paso se encuentra. Como au-pair, como camarero en un bar, como artista, cuidando niños o limpiando casas. O en el sector de servicios. Aquí hay turistas hasta cuando el frío te congela las orejas y la nieve te alcanza las rodillas, me decía el otro día una amiga que trabaja como guía turística.

Eso sí, el encontrar trabajo cualificado está más complicado (a no ser que seas informático, que parece ser que entonces llueven las ofertas). Mi familia de acogida me dice que no me desespere, pero que está difícil. Que la gente normalmente acaba yéndose a ciudades como Munich o Hamburgo donde todo es más sencillo. Y más sin experencia, me recalcan.

Pero es normal. Casi todas las empresas del lado occidental que tenían base en Berlín decidieron "no complicarse" y mudarse de la gran ciudad a otra que le pudiese aportar lo mismo pero sin tantos problemas. Por supuesto me estoy refiriendo a todo el lío de la parte este y oeste y el muro que tenían entre ellas. Así que se trasladaron a ciudades como Frankfurt o Munich, que curiosamente son ahora unas de las ciudades más industriales y financieras de Alemania. A Berlín le queda entonces vender su historia, y su estilo (de aquí viene ese dicho alemán sobre Berlín que ya os expliqué un día: Arm aber sexy, pobre pero sexy).

Entonces ¿qué pasa? Que la gente viene aquí a vivir un tiempo mientras aprende alemán y disfruta la ciudad, con la gran ventaja de que es una ciudad barata. Pero después... ¡se marcha! Porque no hay trabajo, porque pagan menos que en otros lados. Y así va esto. Diciendo adiós. Con fiestas de despedida. Y una, cuando lo piensa, se pone un poco triste. Aunque supongo que, pronto, me llegará la hora a mi también...




¿Nos habéis votado hoy ya? (¿de qué va esto?)

http://www.vueltaalmundoshandycruzcampo.es/candidatosVueltaAlMundo/candidatura/400

¡GRACIAS!

10 de abril de 2011

Buscar trabajo: Entrevista telefónica

Pues nada chicos, ya puedo decir que me he desvirgado. Pero creo que ha sido violación. Todo pasó muy rápido, y sin consentimiento. "Por fin" tuve mi primera entrevista telefónica.

El miércoles recibí una llamada de un número alemán (a eso de las 11 de la mañana), y yo descolgué el teléfono pensando que sería de esa guardería española en la que podría dar clases a niños (pobre de mí). Cuando descolgué el teléfono empezó la catástrofe. Ya de principio casi no supe ni decir mi nombre. La costumbre alemana es descolgar el teléfono diciendo tu nombre, de esta forma el que llama ya sabe que ha marcado correctamente el número. Yo, por mi parte, contesté con un pobre "hallo", por lo que la chica al otro lado ya se notaba un poquito incómoda.

Después de aclararnos cada una con quién hablábamos, aunque tengo que decir que a mí no me quedó para nada claro la empresa de la que me llamaban (a pesar de hacerle repetirme el nombre), pasamos al tema serio.

- ¿Cuándo podríamos llevar a cabo una entrevista telefónica?
-¿Qué le parece mañana, a eso de las 11?- Me atreví a decir como aquella que tiene una agenda ocupadísima, aunque lo unico que quería era un poco de tiempo para prepararme un par de frases.
- ¿No le va bien ahora mismo?
Volví a repetirle que el día siguiente a la mañana sería perfecto, pero ella volvió a insistir:
  - A ver señorita, no es que tenga nada mejor que hacer, pero lo que quiero es no quedar como una tonta delante de usted- Tenía que haberle dicho.
Aunque, por supuesto, me limité a contestar: "sí, por supuesto ¿por qué no?"

- Usted ha solicitado esta plaza en nuestra empresa ¿por qué? y ¿qué cree que nos puede ofrecer?

Puuuum! Soltó la bomba. Yo, que no le había entendido ni siquiera de que empresa me hablaba. Y volví a sentir esos sudores fríos al tener que hablar alemán, que desde que llegué a Berlín había dejado atrás.
Y sabiendo que ese trabajo no era para mí, por no estar totalmente cualificada (debido al alemán), intenté venderme, como pude. Expliqué mi situación, y mis cualidades (no os creáis, las resumí en la frase "no hablo perfecto el alemán, pero sé otros idiomas), lo cual pareció bastarle ya que su siguiente pregunta fue:

- ¿Estaría dispuesta a ir a Munich?

Ahora era el momento de aceptar TODAS las opciones que me ofreciesen.

- Por supuesto, claro que a partir de julio. Pero sin problemas.

Y así acabó la entrevista: enviando mi currículum, con mi carta de presentación y todo hacia Munich, ya que allí quizás sí que igual necesitan gente que "supiese otros idiomas".

Quizás, como dice mi hermano, y pensándolo fríamente, a esto no se le puede llamar un resultado tan desastroso.

9 de abril de 2011

El saludo (alemán)

Hoy quiero hablar de algo poco transcendental, pero muy cotidiano: El saludo. Porque en algo tan común existen realmente grandes diferencias entre países.
Para comenzar, hay que diferenciar entre dos tipos de saludos: el de cuando te presentan a alguien y el saludo de cuando ya conoces a alguien. "Es lo mismo" dirá un español. "Quizás más efusividad en los dos besos o un poquito de más expresión corporal, y si hace tiempo que esas dos personas no se ven las posibilidades de un abrazo crecen". Exacto. Pero en el caso de un saludo alemán la cosa cambia.

Supongo que recordaréis lo ya aprendido sobre el espacio vital alemán, pues, como era de suponer, esto se refleja también en el saludo.

En Alemania, cuando te presentan a alguien, no se lleva lo de los dos besos sino que se estrechan la mano (tanto chico con chico, como chica con chica, como chico con chica). Viéndolo desde el espacio vital, está claro. Al estrechar la mano evitas un contacto mucho más directo y personal como son los besos y el contacto cara-cara.  No es extraño ver en una presentación internacional español/alemán ese "baile" de manos y acercamientos de cara que no se ponen de acuerdo. Si el alemán ve que tú acercas la cara tampoco es especialmente reticente(aunque he visto casos en los que sí, sobretodo si es un español y una alemana), pero le bastará con un beso, ya que dos se le hace totalmente inesperado.

Y pasemos ya al caso de dos personas que se conocen. ¿Se saludarán con dos besos? ¿Quizás con uno? Pues tampoco. Se saludan más "cálidamente" que dos desconocidos pero mediante un abrazo. Un abrazo incompleto que se basa en poner hombro derecho contra hombro derecho, y todas sus variantes (directamente proporcionales a la relación que les una) como acariciar la espalda de la otra persona y la duración del abrazo.

24 de marzo de 2011

Abendbrot

O en castellano, mi gran sufrimiento.

¿Qué es? La traducción literal es cena de pan, y la realidad es esa, se cena pan. Siempre pan con algo encima: queso, o... queso.
Bueno, también tienes la oportunidad de ponerle lebewurst (que es un paté de hígado que para mi gusto sabe a mortadela) o salami. Mmm ¡qué delicia! (¿ironía? no.....) Cualquiera que haya probado el salchichón/ chorizo/ lo que sea de embutido español, no se decantará por esa opción en un Abendbrot. La verdad es que el embutido no es el punto fuerte de los alemanes...Eso sí, quesos tenemos para elegir.
Por supuesto en España también tenemos ese tipo de cena, aunque tengo que decir que mi familia no se caracteriza por ese tipo sino que predominan la ensalada y las tortillas. Pero sí que tengo muchos amigos catalanes en los que ese tipo de cena es su pan de cada día. Pero bueno, no vayamos a comparar el jamoncito, su pan con tomate, su salchichón... (madre mía, la boca se me hace agua solo de pensarlo...) con esto.

Yo por fin, he dejado un poco de lado ese tipo de cena (ya era hora después de cuatro meses...) y me he vuelto al lado de las ensaladas, que han pillado la indirecta y ya es algo que nunca falla en la nevera...

 

23 de marzo de 2011

Una más en la familia...

O lo que es lo mismo; "Eramos pocos...¡ y parió la abuela!"

Sí, la mamá por fin parió. Si se le puede llamar así, porque realmente la pequeña ha nacido por cesárea. Aunque eso era algo que nosotros ya sabíamos. Era algo de cajón, ya que el primer niño ya nació por cesárea. Es algo que a mí me sorprendió...¿3 niños por cesárea? ¿Es posible? Pues sí. Incluso cuatro, le han llegado a decir a la mamá, aunque, por supuesto, con más riesgo. Y, en palabras textuales de ella "yo ya no me abro más" (aunque por el bien del marido espero que se refiera a la tripa...¡ups!¡qué vulgar!).

El viernes fuimos al hospital (un día después de la operación) y ahí nos juntamos todos. La mamá, el papá, la "nueva" niña, los dos niños y los abuelos( paternos, que de los maternos todavía no tengo noticia...). Imagináos la escena. La mamá con la peque, que no puede moverse demasiado debido a los puntos, y los dos niños queriendo abalanzarse sobre das baby. Mientras tanto todos teniendo cuidado de que la peque Charlotte (que tiene un año y medio y creo que se empieza a enterar de qué va la cosa) no se abalanzase sobre la mamá y le estropease los puntos. ¡Menudos celos tenía nuestra niña!
Lloros y carreras fueron las palabras clave para definir la tarde, porque en un intento de alejar a Charlotte del bebé nos la llevábamos fuera y no quería otra cosa que jugar y correr. Vamos, mi pan de cada día.

El hospital era precioso. Muy personal, muy tranquilo (pese a ser en mayor parte dedicado a partos), y con un jardín rodeándolo muy bonito. Tengo que aclarar que no es el que les "tocaba" por cercanía, sino que lo han elegido especialmente porque el que está cerca de su casa "no es muy bonito"... Supongo que a eso se le llama tener morro fino (o dinero en la cuenta...).


La niña, Sophie, ha nacido perfectamente y ¡es morena! La primera de los tres niños...parece que ésta, por fin, se parecerá al padre.

Sobre cómo se vive un nacimiento en primera  persona (bueno, mejor dicho como espectadora) en Alemania, pues todo muy normal. Visitas, monerías a los niños y cariños a la mamá... Todo muy normal. Incluso la pregunta "y tú, ¿para cuándo?" es típica aquí. Lo curioso, o inquietante, es que esta vez la pregunta me tocó a mí...

19 de marzo de 2011

¡Ups! I did it again...

No es la primera vez que me pasa. Tenía que haber aprendido la lección...Y creí haberla aprendido, pero hoy me ha pasado de nuevo.
¿Que qué me ha pasado? ¡Los calcetines! Los malditos calcetines otra vez.


Que no lo pienso...Me despierto, y como tengo un ojo medio cerrado y el otro alegañao pues no pienso en los calcetines. ¡Eso en España no era necesario! Porque sí, aquí eso es muy importante...¡a la mínima te hacen descalzarte! ¿Que llegas a casa? Descálzate. ¿Que vas a casa de alguien a visitarla o solo de pasada? Descálzate. ¿Que vas a deporte con los niños o a cantar canciones en inglés? Lo dicho, descálzate.


Que lo veo higiénico, ordenado, limpio...pero es un rollo. Que tengo que invertir más tiempo en pensar qué calcetines me pongo que en la camiseta (total, no va a hacer tanto calor en ningún lado...). Atomataos, impares, desteñidos o incluso un poco desgastados están ya fuera de mi lista. Y de mi cajón. O eso pensaba.



Pero me había olvidado del factor leggins. Esos leggins ya desgastados, pero que tan agusto llevo. La sensación de quitarme las botas y decir "¡Oh, no!¿así estaban de viejos mis leggins?" Pues parece que sí. Y no me ha quedado otra que cantar, y bailar, (hoy en Englischmusik), a pies descalzos, intentando disimular el paso del tiempo en mis leggins mientras deseaba que el real pasase rápido...

18 de marzo de 2011

Buscar trabajo en Berlín: Curriculum

La ciudad me encanta, el idioma ya lo empiezo poco a poco a llevar bien y he conocido a suficiente gente (de la buena) como para querer alargar mi estancia en Berlín. Lo tengo claro. Entonces, ¿cuál es el siguiente paso?
Encontrar un trabajo.

Ya lo tienes, me puede contestar alguien. Y sí, lo tengo. Pero por raro que parezca, no quiero quedarme para siempre viviendo en una familia trabajando de au-pair. Así que lo dicho, toca buscar trabajo "de lo tuyo, que para algo te hemos pagado una carrera" dirían mis padres.

¿Y qué es lo primero que hay que hacer para buscar trabajo? Pues, como en España, un currículum.
Bonito, completo y escueto. Sobretodo escueto, remarcan mis amigos alemanes. Práctico, directo, que no se haga pesado y que demuestre que sabes sintetizar la información con la que cuentas. El ideal es una hoja, dicen, aunque hasta dos hojas es aceptable. 
En mi caso, desafortunadamente, lo de sintetizar es bastante sencillo, ya que mi experiencia laboral se reduce a unas prácticas de dos meses y a diversas clases particulares (las cuales según todos los alemanes a los que pregunté era importante que constasen en el currículum).

Es muy valorable, dicen: la experiencia en el extranjero. Aquí mi currículum coge un poco de forma (¡bien!).¿Dices que sabes hablar francés? Demuestra como lo has aprendido en este apartado. Todo las experiencias que te hayan servido para aprender un idioma tienen cabida en este apartado. Para qué mostrarles el título del proficiency de inglés si les comentas que estuviste 4 años viviendo en Nueva York. Esa es su teoría.
¡Ups! Al final, con la experiencia como profesora, las prácticas y la experiencia en el extranjero, reducirlo a menos de dos hojas se me ha hecho totalmente imposible.




Y por último, como detalle y curiosidad: la fotografía. Aquí es MUY importante. En teoría, debe ser de estudio fotográfico, donde te cobran la pequeña suma de 20 euros por cuatro fotos y por pasártela al USB.
Yo, que soy muy mañosa y un poco cutre, la hice casera. Y yo creo que no quedó tan mal.




Dejo una copia de cómo, según lo que yo he escuchado y leído, creo que se debe hacer un currículum alemán. Pero por supuesto, no soy ni una experta, ni la crack número uno de los currículums.





16 de marzo de 2011

Curiosidades del idioma (parte II)

El otro día* me contaron este dicho alemán, que me sorprendió:


"Grade Zahlen bringen kein Glück"

Traduciendo... Las cifras pares no traen suerte, sobretodo en lo referente a flores o cervezas...(siempre volviendo a las cervezas...pero es que ¡es Alemania!)

Así que chicos, ya sabéis, nada de regalar (si lo hacéis)  6 rosas (los más pobres) o 12 rosas (los más espléndidos)... a partir de ahora, ¡ siempre impares!


* traducción a mi idioma: Hace ya un tiempo.