Porque para sentirte vivo es necesario cruzar de vez en cuando la línea de confort.
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16 de noviembre de 2013
1 de noviembre de 2013
Por qué elegir Croacia como destino de vacaciones (y por qué no).
Croacia, país de moda, meca de mochileros, donde disfrutar de playas
e islas paradisíacas a precio de saldo.
Al menos, así nos la han vendido ¿no?
Pero, ¿Es Croacia un buen destino? ¿Por qué irme de vacaciones
allá? ¿Por qué no? ¿Me gustará Croacia? Descubre con este post
un poquito más de Croacia, ese país ya de la Unión Europea del
que, muchos, desconocen hasta el nombre de su capital. ¡Sigue leyendo!
| Dubrovnik, no es la capital de Croacia |
15 de octubre de 2013
¡Viva las Low Cost! Conseguir viajar barato sin morir en el intento.
Lo admito. Soy de esas a las que les pierde mirar y mirar las ofertas Low Cost. Cambio de fechas, horarios, destinos, hago transbordos... Todo sea por ahorrarme un puñado de euros. Me encanta viajar, y a veces es un vicio que no está al alcance de todos los bolsillo.¡Sigue leyendo!
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| Me da igual a dónde ¡sólo quiero viajar! (foto de acreelman.blogspot.com) |
24 de septiembre de 2013
La muralla china sin excursión organizada: cómo llegar a Jinshanling
Éste sería el subtítulo de este post si los tuviese. Y porque, pese a todo, fue uno de los mejores días de mi vida. ¡Sigue leyendo!
29 de julio de 2013
Día 8: El té (nada) típico de Guilin
¿Un té típico de Guilin? Gracias a nuestro amigo couchsurfer, hicimos lo más típico de Guilin pero que no cuentan las guías.
¡Sigue leyendo!18 de julio de 2013
Mi truco para publicar fotos en Facebook desde China
30 de mayo de 2013
10 normas (no escritas) en la mesa china
Una de las cosas que más me impresionaron de China fue, sin duda, su comida. Porque, como ya habréis oído, la comida del restaurante chino de la esquina y la comida china "real" no tienen nada que ver. Claro que, por supuesto, tienen su arroz tres delicias, sus rollitos primavera (que pese a lo que se cree, no es un plato muy común allá) y el pollo con almendras, pero tienen mucho más (y riquísimo).
Pero además de la comida, lo que me sorprendió fue esas reglas, esas normas no escritas, que se viven al sentarse en una mesa en China (y que si nadie te cuenta, nunca sabrías).
¿Quieres saber cuáles son? ¡Sigue leyendo!
Pero además de la comida, lo que me sorprendió fue esas reglas, esas normas no escritas, que se viven al sentarse en una mesa en China (y que si nadie te cuenta, nunca sabrías).
¿Quieres saber cuáles son? ¡Sigue leyendo!
15 de mayo de 2013
La Isla de Lantau por tierra, mar y aire.
Si algo caracteriza a Hong Kong son sus islas. Teniendo en cuenta que sólo teníamos dos días planificados en Hong Kong, y uno lo queríamos para visitar la ciudad, teníamos que elegir nuestra isla destino. Cotilleando un poco en la guía, preguntando a conocidos y leyendo mucho, nos decidimos por la Isla de Lantau. Lantau nos ofrecía la visita al monasterio de Po Lin, donde aguarda el Buda Tian Tian, y la visita al pueblo Tai O, conocido por su carácter pescador.
¡Sigue leyendo!
23 de abril de 2013
¿Qué ver en Hong Kong?
En la ultima entrada, os introduje Hong Kong. Pero sobre todo hablé de sensaciones, de impresiones. Aunque Hong Kong no despertase en mí un sentimiento especial, tiene por supuesto muchas cosas que visitar.
Una amiga nos hizo un recorrido para que pudiésemos aprovechar al máximo nuestro tiempo ya que apenas teníamos un día. El segundo queríamos aprovecharlo para ir a la isla de Lantau, y la verdad es que la recomendación fue todo un éxito.
¡Sigue leyendo!
¡Sigue leyendo!
10 de abril de 2013
Día 0: Escala en Doha (y su comida gratis)
Casi sin darnos cuenta, y por extraño que parezca, llegamos al aeropuerto de Doha, en Qatar. Es una aeropuerto pequeño, pero mayor de lo que esperábamos. Muchos conocidos nos habían puesto en preaviso de lo pequeño que era, los pocos servicios que ofrecía, y lo largas que se auguraban las 7 horas de escala que nos esperaban. ¿Fue tan malo?
¡Averígualo!
¡Averígualo!
28 de octubre de 2011
Una compra carismática: el mercado de Santo Domingo en Pamplona
La gastronomía es, para mí, lo más importante de una cultura, aunque quizás es porque soy un poco golosa (no lo voy a negar...). Comprende qué y cómo come un país, y comprenderás cómo vive.
Pero muchas veces, cuando te encuentras en un país extranjero, hasta esto parece difícil. Cómo saber qué y dónde comprar y, una vez tengamos el producto, cómo cocinarlo son los mayores problemas para el viajero. Los restaurantes son una forma sencilla de acercarte un poquito a la gastronomía, pero quizás no tenemos presupuesto para comer cada día de restaurante y probar cada una de las comidas típicas. ¡Sigue leyendo!
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| Cardos en el mercado Santo Domingo, Pamplona (Puesto Jose Mari) |
23 de septiembre de 2011
La pequeña gran Suiza
Suiza es famosa por sus navajas, su chocolate, su queso, sus bancos, sus relojes e incluso sus precios...Pero Suiza es mucho más... ¡Sigue leyendo!
16 de mayo de 2011
Visita (obligada) al médico
El fin de semana no ha sido lo esperado. El viernes, durante mi ratito de parque con los niños, empecé a notar sudores seguidos de escalofríos (cosa que casi nunca es buena señal).
Una vez aislada de los niños, dos buenos remedios infalibles: Espidifen y manta. Bueno, manta a ratos, porque desde pequeña sé que cuando la fiebre viene, la manta debe irse. Y la fiebre vino.
Y así pasé el sábado. Manta viene, manta va. Espidifen al agua, espidifen a la garganta. Esta última, al compás de la fiebre, se iba hinchando por momentos.
El domingo me levanté muy mal, y para colmo meine Tage. Si es que cuando a una le toca, ¡le toca!
"Afortunadamente", la mamá debió de verme muy mala cara y me dijo que hoy no llevase a los niños al colegio (aunque mi yo maliciosa sospecha que de lo que tiene miedo es al contagio de los niños). A la mañana, me he despertado sin fiebre (¡por fin!) aunque mi garganta parecía todavía un nido donde se habían asentado dos huevos (de los blancos). Y cómo no, me ha tocado ir de médicos. Y eso os quería explicar. Porque la cosa va un poco diferente a España.
En Alemania no hay Seguridad Social, o no al menos tal y como la conocemos nosotros. Aquí todo funciona a partir de Krankenkassen, que vienen a ser como seguros médicos ( y las hay tanto públicas como privadas). Normalmente, el propio trabajo paga este seguro, o al menos la mitad de él (porque no se caracterizan especialmente por lo baratas que son).
Pero en mi caso, que soy española y residente en Berlín con un trabajo no del todo real ( ser au-pair no cotiza) , no me hace falta ninguna de ellas, ya que con la tarjetita azul Sanitaria Europea (que ahora es válida durante dos años) es suficiente.
Aquí no hay ambulatorios o centros de salud, sino que la cosa va por Praxis, es decir, consultas en casas o pisos, de aspecto privado (pero que realmente son públicas) y que cada una tiene una especialización (desde médico de cabecera hasta ginecología). Entonces, cuando necesitas un médico, lo único que tienes que hacer es coger la lista de consultas disponibles y dirigirte a una de ellas (bien por proximidad o por recomendación).
Una vez allí tendrás que pagar 10 euros (Praxisgebühr), y será así tengas el seguro médico (publico o privado) que tengas. Estos 10 euros serán válidos durante tres meses para ese mismo tipo de consulta (en mi caso, médico de cabecera). Parece un poco extraño, pero tiene una explicación (son alemanes, ¡tiene que tenerla!). Antes, era como en España: nada de 10 euros. Pero se fijaron, que mucha gente iba al médico por "cositas" que no necesitaban de un especialista o por un catarro que sólo necesita reposo. Así que decidieron que tenían que hacer algo. Y establecieron esto. Una suma simbólica cuando se trata de una emergencia, pero una cifra no tan pequeña cuando se trata de un simple catarro. Gracias a esto, han reducido las listas de espera de forma considerable (sobre todo en los referente a especialistas).
Si has pagado 10 euros por ir al médico de cabecera y vas al ginecólogo deberás pagar otros 10 euros, a no ser que el médico de cabecera te haga un justificante diciendo que necesitas esa visita y que ya le has pagado a él esos 10 euros. Esto es así siempre, exceptuando al dentista, a quien siempre hay que pagarle estos 10 euros.
Mi consulta (recomendada por la mamá aunque creo que por cercanía) estaba en una casa que bien podía pasar por okupa, aunque luego el interior estaba bastante bien. Me ha acogido un hombre, más encorvado que una C, que me ha saludado amablemente. Mi acento casi alemán y mi pelo moreno le ha hecho pensar que era italiana (aunque juraría que no he dicho " Ich haate Fieeber den ganze Wochoneeeende"). Después de esto me ha dado un papel en muchos idiomas donde tenía que firmar que no estoy aquí en Alemania para aprovecharme del sistema médico y ser tratada aquí (algo que también me ha sorprendido y me ha hecho preguntarme si esto en España también es así).
Después de pagar, oscultarme y meterme eldichoso palito hasta hacerme casi vomitar me ha dado el diagnóstico: No es bacteriano así que no necesito antibiótico, sólo reposo y hacer gargaras con un líquido (Oraldine de toda la vida). Y en caso de dolor, siga con su droga: El espidifen (amén).
Deciros desde aquí que ya han salido los finalistas del concurso, y no estamos entre ellos (Ooooh!). Pero bueno, valoramos el haber vivido con esa pequeña ilusión estos días, y hemos aprendido cositas para otras posibles ediciones. De todas formas, agradeceros de corazón a todos vuestro apoyo, y vuestros votos.
Una vez aislada de los niños, dos buenos remedios infalibles: Espidifen y manta. Bueno, manta a ratos, porque desde pequeña sé que cuando la fiebre viene, la manta debe irse. Y la fiebre vino.
Y así pasé el sábado. Manta viene, manta va. Espidifen al agua, espidifen a la garganta. Esta última, al compás de la fiebre, se iba hinchando por momentos.
El domingo me levanté muy mal, y para colmo meine Tage. Si es que cuando a una le toca, ¡le toca!
"Afortunadamente", la mamá debió de verme muy mala cara y me dijo que hoy no llevase a los niños al colegio (aunque mi yo maliciosa sospecha que de lo que tiene miedo es al contagio de los niños). A la mañana, me he despertado sin fiebre (¡por fin!) aunque mi garganta parecía todavía un nido donde se habían asentado dos huevos (de los blancos). Y cómo no, me ha tocado ir de médicos. Y eso os quería explicar. Porque la cosa va un poco diferente a España.
En Alemania no hay Seguridad Social, o no al menos tal y como la conocemos nosotros. Aquí todo funciona a partir de Krankenkassen, que vienen a ser como seguros médicos ( y las hay tanto públicas como privadas). Normalmente, el propio trabajo paga este seguro, o al menos la mitad de él (porque no se caracterizan especialmente por lo baratas que son).
Pero en mi caso, que soy española y residente en Berlín con un trabajo no del todo real ( ser au-pair no cotiza) , no me hace falta ninguna de ellas, ya que con la tarjetita azul Sanitaria Europea (que ahora es válida durante dos años) es suficiente.
Aquí no hay ambulatorios o centros de salud, sino que la cosa va por Praxis, es decir, consultas en casas o pisos, de aspecto privado (pero que realmente son públicas) y que cada una tiene una especialización (desde médico de cabecera hasta ginecología). Entonces, cuando necesitas un médico, lo único que tienes que hacer es coger la lista de consultas disponibles y dirigirte a una de ellas (bien por proximidad o por recomendación).
Una vez allí tendrás que pagar 10 euros (Praxisgebühr), y será así tengas el seguro médico (publico o privado) que tengas. Estos 10 euros serán válidos durante tres meses para ese mismo tipo de consulta (en mi caso, médico de cabecera). Parece un poco extraño, pero tiene una explicación (son alemanes, ¡tiene que tenerla!). Antes, era como en España: nada de 10 euros. Pero se fijaron, que mucha gente iba al médico por "cositas" que no necesitaban de un especialista o por un catarro que sólo necesita reposo. Así que decidieron que tenían que hacer algo. Y establecieron esto. Una suma simbólica cuando se trata de una emergencia, pero una cifra no tan pequeña cuando se trata de un simple catarro. Gracias a esto, han reducido las listas de espera de forma considerable (sobre todo en los referente a especialistas).
Si has pagado 10 euros por ir al médico de cabecera y vas al ginecólogo deberás pagar otros 10 euros, a no ser que el médico de cabecera te haga un justificante diciendo que necesitas esa visita y que ya le has pagado a él esos 10 euros. Esto es así siempre, exceptuando al dentista, a quien siempre hay que pagarle estos 10 euros.
Mi consulta (recomendada por la mamá aunque creo que por cercanía) estaba en una casa que bien podía pasar por okupa, aunque luego el interior estaba bastante bien. Me ha acogido un hombre, más encorvado que una C, que me ha saludado amablemente. Mi acento casi alemán y mi pelo moreno le ha hecho pensar que era italiana (aunque juraría que no he dicho " Ich haate Fieeber den ganze Wochoneeeende"). Después de esto me ha dado un papel en muchos idiomas donde tenía que firmar que no estoy aquí en Alemania para aprovecharme del sistema médico y ser tratada aquí (algo que también me ha sorprendido y me ha hecho preguntarme si esto en España también es así).
Después de pagar, oscultarme y meterme el
Deciros desde aquí que ya han salido los finalistas del concurso, y no estamos entre ellos (Ooooh!). Pero bueno, valoramos el haber vivido con esa pequeña ilusión estos días, y hemos aprendido cositas para otras posibles ediciones. De todas formas, agradeceros de corazón a todos vuestro apoyo, y vuestros votos.
8 de mayo de 2011
3 eco-trucos en Berlín
Otra nueva sección (últimamente estoy que lo regalo).
En ella os hablaré de pequeños consejos para vuestra cartera, de momento, en Berlín (¡quién sabe qué puede pasar!).
Para hoy tres consejos, que si bien pequeños, siempre ayudan a que el dinero no vuele tan fácilmente.
En ella os hablaré de pequeños consejos para vuestra cartera, de momento, en Berlín (¡quién sabe qué puede pasar!).
Para hoy tres consejos, que si bien pequeños, siempre ayudan a que el dinero no vuele tan fácilmente.
- No cojas el autobús turístico de la ciudad. Compra un ticket de metro que cuesta 2'30 y móntate en el autobús número 100 o en el 200. Ofrece una panorámica de la ciudad bastante interesante desde Alexanderplatz hasta Zoologischer Garten pasando por Unter den Linden y Postdamer Platz.
- Muchos museos a partir de cierta hora son gratuitos. Por ejemplo, el Naturkundemuseum. El museo cierra a las 18:00 pero a partir de las 17:00 la entrada es libre ¡normalmente cuesta 6 euros! y, no nos engañemos, en una hora se ve. Pero es una visita muy interesante ya que tienen la reconstruccion más grande del mundo de un dinosaurio.
- Visita la catedral sin pagar: Normalmente, la catedral tiene un precio de 6 euros (3 para estudiantes). Si te hace falta el dinero para otras cosas, tienes otras opciones como entrar en la catedral en horario de misa. Tendrás que dejar tu estampa de turista a un lado (¡que la cámara de fotos no esté a la vista!) y aparentar que lo que te importa es el servicio, pero te permitirá echar una ojeada a la iglesia.
6 de mayo de 2011
El Reichstag; cómo visitarlo
Para mí, sin duda, el edificio más bonito e impresionante de Berlín, donde lo antiguo y lo moderno combinan a la perfección.
Muchas veces vemos utilizado de forma aleatoria las palabras Reichstag y Bundestag, pero ¡cuidado! ya que son cosas diferentes. El Bundestag es el parlamento alemán (la cámara baja), el cual tiene su sede en el Reichstag, que es el edificio. El Reichstag fue el parlamento de la época Imperial y de la República de Weimar, que se reunió en este edificio de 1894 a 1933. Sin embargo, a pesar de la desaparición del Reich (Imperio) el edificio siguió llamándose de esta forma.
Como casi todo en Berlín, el edificio sufrió grandes daños durante la Segunda Guerra Mundial . En 1960 le realizaron las reformas más urgentes, aunque el aspecto actual (con cúpula incluida) lo adquirió durante los años 90 gracias al arquitecto Norman Foster. Aquí os dejo más información sobre el Reichstag, que encuentro realmente interesante (sobre todo su gestion energética).
Pero de lo que os quería hablar especialmente es de la visita a la cúpula o a las salas del Parlamento. Hasta finales del año pasado, el Reichstag podía visitarse gratuitamente y de forma diaria. Para ello era necesario solamente ponerse en una fila (en ocasiones realmente larga) y esperar tu turno. A partir de las amenazas terroristas recibidas por Alemania se decidió restringir el acceso a éste y el Reichstag quedó cerrado para las visitas turísticas.
A mediados de abril se restauraron las visitas para la cúpula, todavía de forma gratuita, pero esta vez sólo bajo cita previa. La pregunta ahora era: ¿Cómo consigo esa cita previa? La respuesta fue, como casi siempre, por internet.
Lo curioso de esto, es que a pesar de que la página está disponible tanto en alemán, como en inglés y francés, la posibilidad de concertar una cita se ofrece únicamente en alemán. Para las otras dos lenguas te proponen la idea de hacer una reserva en el restaurante que se halla en la cúpula (consiguiendo de esta forma el permiso para verla).¿Casualidad? o ¿falta de tiempo para la traducción? Por si alguien está interesado aquí os dejo el enlace para hacer la reserva de la visita.
Muchas veces vemos utilizado de forma aleatoria las palabras Reichstag y Bundestag, pero ¡cuidado! ya que son cosas diferentes. El Bundestag es el parlamento alemán (la cámara baja), el cual tiene su sede en el Reichstag, que es el edificio. El Reichstag fue el parlamento de la época Imperial y de la República de Weimar, que se reunió en este edificio de 1894 a 1933. Sin embargo, a pesar de la desaparición del Reich (Imperio) el edificio siguió llamándose de esta forma.
Como casi todo en Berlín, el edificio sufrió grandes daños durante la Segunda Guerra Mundial . En 1960 le realizaron las reformas más urgentes, aunque el aspecto actual (con cúpula incluida) lo adquirió durante los años 90 gracias al arquitecto Norman Foster. Aquí os dejo más información sobre el Reichstag, que encuentro realmente interesante (sobre todo su gestion energética).
Pero de lo que os quería hablar especialmente es de la visita a la cúpula o a las salas del Parlamento. Hasta finales del año pasado, el Reichstag podía visitarse gratuitamente y de forma diaria. Para ello era necesario solamente ponerse en una fila (en ocasiones realmente larga) y esperar tu turno. A partir de las amenazas terroristas recibidas por Alemania se decidió restringir el acceso a éste y el Reichstag quedó cerrado para las visitas turísticas.
A mediados de abril se restauraron las visitas para la cúpula, todavía de forma gratuita, pero esta vez sólo bajo cita previa. La pregunta ahora era: ¿Cómo consigo esa cita previa? La respuesta fue, como casi siempre, por internet.
Lo curioso de esto, es que a pesar de que la página está disponible tanto en alemán, como en inglés y francés, la posibilidad de concertar una cita se ofrece únicamente en alemán. Para las otras dos lenguas te proponen la idea de hacer una reserva en el restaurante que se halla en la cúpula (consiguiendo de esta forma el permiso para verla).¿Casualidad? o ¿falta de tiempo para la traducción? Por si alguien está interesado aquí os dejo el enlace para hacer la reserva de la visita.
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