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15 de octubre de 2013

¡Viva las Low Cost! Conseguir viajar barato sin morir en el intento.

Lo admito. Soy de esas a las que les pierde mirar y mirar las ofertas Low Cost. Cambio de fechas, horarios, destinos, hago transbordos... Todo sea por ahorrarme un puñado de euros. Me encanta viajar, y a veces es un vicio que no está al alcance de todos los bolsillo.¡Sigue leyendo!

a dónde ir hoy
Me da igual a dónde ¡sólo quiero viajar! (foto de acreelman.blogspot.com)

26 de agosto de 2013

Guilin-Shanghai: 1525 kilómetros ¡en tren!

Eran las cinco de la tarde y apenas quedaban unos minutos para coger el tren que nos llevaría a Shanghái. Desechamos la idea de volar hasta allí por dos razones: la principal, por dinero, y la segunda porque, al fin y al cabo, sabíamos que aquello sería una aventura. Y así fue.





 ¿Curiosidad? ¡Sigue leyendo!

9 de julio de 2013

Ruta en bici por los alrededores de Yangshuo (III): Moon Hill ( y mama Luna)

Una vez visitado el gran árbol Banyan, seguimos nuestro camino hacia la colina de la Luna. Ya llevábamos unos cuantos kilómetros en nuestras piernas, pero el paisaje seguía sorprendiéndonos en cada pedalada. 


A un kilómetro del Big Banyan Tree encontramos la ansiada Colina de la Luna, más conocida allí como Moon Hill. Al llegar allí nos avasallan tres señoras mayores que intentan vendernos algo, aunque todavía desconocemos qué. Aparece entonces Mama Luna.

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20 de mayo de 2013

El Visado chino desde Hong Kong: Rápido, fácil y barato

Tal y como comenté en este post viajaba a China y viajaba sin visado. Los motivos fueron varios; mucha espera, mucho dinero y, lo peor, me sentía obligada a comprarme el billete de avión con al menos un mes y medio de antelación. Así que cuando me comentaron que era posible tener el visado de China desde Hong Kong, me apasionó la idea. Porque, admitámoslo, correr algunos riesgos es parte de lo que hace bonita la aventura.

¡Sigue leyendo para saber cómo acabó!


10 de abril de 2013

Día 0: Escala en Doha (y su comida gratis)

Casi sin darnos cuenta, y por extraño que parezca, llegamos al aeropuerto de Doha, en Qatar. Es una aeropuerto pequeño, pero mayor de lo que esperábamos. Muchos conocidos nos habían puesto en preaviso de lo pequeño que era, los pocos servicios que ofrecía, y lo largas que se auguraban las 7 horas de escala que nos esperaban. ¿Fue tan malo?

¡Averígualo!

9 de marzo de 2013

Planes de vuelo: China (I)

Faltan catorce días...¡Catorce días!

¡Y cuántas cosas por hacer! ¿o no?

En el ultimo post os ofrecí viajar conmigo con nosotras a China. Y así quiero que sea. 

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17 de octubre de 2012

Los olores, los sabores y el regateo

De nuevo en la calle, Marrakech me invade. Los olores a especias, té, comida y convivencia inundan las calles. Calles tan estrechas que en muchas ocasiones impiden la circulación de los coches. Están al completo. Las personas deambulan de un lado al otro sólo interrumpidos por conductores de moto que rompen el mar de gente con sus pitidos premonitorios y sus velocidades inconscientes.

¡Sigue leyendo!

15 de octubre de 2012

¡Bienvenido a Marrakech!


Hace apenas una semana cogía un avión con destino Marrakech. Quizás éste no fuese el destino deseado en un primer sondeo, pero un conjunto de caracterísiticas hizo que la balanza acabase inclinándose finalmente hacia su lado.
¡Sigue leyendo!

24 de marzo de 2012

¿Te hace un recompintxo? Los jueves de Pamplona

Los jueves a las siete las vitrinas están al completo, los camareros preparados y los pamploneses listos para salir a la calle. Y es que la propuesta  de la Asociación Hostelería Navarra, como los pinchos, es tentadora.

¡Sigue leyendo!

23 de septiembre de 2011

La pequeña gran Suiza

Suiza es famosa por sus navajas, su chocolate, su queso, sus bancos, sus relojes e incluso sus precios...Pero Suiza es mucho más... ¡Sigue leyendo!


21 de julio de 2011

Un trocito de cielo, un trocito de Berlín.

Días grises en Navarra que me recuerdan los días grises en Berlín. Esos días grises que, por el hecho de no ser fríos, eran buenos días.

Quizás hoy me he acordado de Berlín más que cualquier otro día. Quizás las nubes que cubren el cielo sobre mi terraza me han recordado aquel Berlín, nublado y gris, que he dejado atrás con mi futuro incierto. Y sin querer, me he puesto nostálgica recordando calles, parques y rincones donde me perdí una vez, y donde sin dudarlo me perdería de nuevo. Y sin querer, me he imaginado allí, sentada, con los brazos recogiendo mis piernas y mirando al frente. Disfrutando del día (nublado pero cálido) y sonriéndome, porque estoy allí, donde quiero estar.

Y ya queriendo, he buscado las fotos de ese rincón y de ese domingo resacoso. Porque quería compartirlo con vosotros. Porque si no habéis estado, os lo recomiendo. Y porque si ya habéis estado, quizás os guste recordar la vista, las risas y el cielo de Berlín.


Este rinconcito lo podéis encontrar en la terraza del Hotel Amano, donde podréis tomar una cervecita o un cocktail disfrutando de una vista, a mi gusto, maravillosa. Durante el invierno, como es de suponer, el bar está cerrado, pero si le echáis morro podéis entrar en el hotel, subir en el ascensor hasta el último piso y disfrutar de la vista (Kostenlos!)


Una canción nostálgica, para un día nostálgico.

7 de julio de 2011

Ser un buen berlinés: Sal a ver Tatort

Una vez me dijeron que para ser una buena berlinesa tenía que hacer 3 cosas: ligar en el metro, comprar algo en un Flohmarkt y ver Tatort en uno de los Kneipe* berlineses.
Antes de irme, y aunque seguramente ésta no fuese ninguna verdad universal, me propuse cumplirlas. Pero ¿Tatort? Antes de nada tenía que saber qué era Tatort. Tras informarme un poquito supe que era una serie alemana muy famosa que lleva emitiéndose más de 40 años, lo que significa que empezó en 1970 y ha sobrevivido a formatos más nuevos y modernos. La serie, basada en la resolución de un crimen, se desarrolla cada vez en una ciudad alemana diferente y cuenta para ello con protagonistas diferentes. El concepto es sencillo pero tiene cautivados a los alemanes, quienes cada domingo a las 20:15 se plantan frente a su televisor y sintonizan el canal 1 (DasErste).

Para mi primer (y seguramente último) capítulo elegí uno especial. Un capítulo basado en la selección alemana femenina de fútbol, que se emitía en homenaje al comienzo del mundial femenino, que tiene a Alemania este año como anfitriona. Especialmente para este capítulo la expectación era máxima ya que en el aparecería el famoso entrenador de la selección alemana masculina Joachim Löw.

A las 19:00 llegamos a un Kneipe recomendado por internet para ver Tatort. Porque sí, incluso hay una sección especial de Tatort en Top10 Berlín (si no conocéis esta página pero vivís en Berlín, os la recomiendo fervientemente). Llegamos pronto, pero como éramos algo novatas en esto, no queríamos pecar de españolas y llegar tarde y quizás no tener sitio. El bar estaba casi vacío, pero conforme la hora se iba acercando el bar fue, poco a poco, llenándose de habituales. La pantalla, ya preparada, emitía el programa previo a Tatort.
A su hora, muy puntual, las luces se apagaron, la puerta se cerró y el volumen se aumentó. La serie ahora ya podía comenzar.



En el capítulo, la mejor jugadora del equipo de la selección alemana femenina había sido asesinada en las duchas y todos los de su alrededor eran posibles culpables: desde sus compañeras de equipo  y su entrenadora hasta su propia madre. La serie transcurre desde el punto de vista de los policías que estudian el caso y las diferentes entrevistas con los posibles sospechosos. He de decir que yo no supe adivinar al asesino (culpé a la madre durante gran parte del capítulo), aunque mi comprensión del alemán también puede ser un poco culpable...

La gran actuación del entrenador alemán me dejo sin palabras. Apenas apareció medio minuto en pantalla, durante el cual recibió la noticia del asesinato y reflejó su pena con una cara de preocupación lastimera. No dijo ni una palabra.

¿Mi valoración final? Me parece un plan más que interesante (e instructivo para aquellos que aprendemos alemán). Te permite quedar con los amigos de forma relajada un domingo, sin tener que hacer mayores esfuerzos (para aquellos que tengan resaca), comentar la noche anterior  mientras tomas una bebida caliente reconfortante.

15 de junio de 2011

¿Cenamos fuera?

¡Oh no! Mi economía da tanta pena que, si lo supiesen, los pfaneros me darían sus bolsas repletas de pfand. Cenar fuera de casa parece entonces todo un problema. Berlín es una ciudad con miles de restaurantes y donde, además, cada esquina huele a Kebab, pizza y otras delicias ante un estómago hambriento. Ahí donde tienes una pizzería puedes encontrar un tailandés y a su lado un restaurante japonés.
Pero no nos preocupemos. Si algo bueno que tiene Berlín (otra cosa más) es que los precios de la comida son relativamente baratos. Buscando un poco (y huyendo de los sitios totalmente turísticos) es posible cenar por 5 euros incluyendo la bebida. Eso sí, que se abstengan los sibaritas de servilleta de tela y cubierto de plata (o bueno, simplemente de cubierto...)
Los visitantes esporádicos de Berlín siempre te piden comer algo típico. "No sé, algo de aquí, de Berlín" te dicen. Como si fue esa la pregunta más sencilla. Berlín no es una ciudad gastronómica. Lo que en otros lados se conoce como comida típica aquí no existe. Encontrarás los platos típicos de Baviera, de Baden- Wuttemberg, de España y de China, pero si buscas una comida típica de Berlín elaborada seguramente te sientas decepcionado.

A no ser que te encanten las salchichas... y el curry. La currywurst es lo que más se puede asemejar eso que llamamos el plato típico berlinés (¡incluso tiene su propio museo!). La currywurst, como su propio nombre indica (currysalchicha), no es más que eso; una salchicha trozeada y embadurnada en kepchup y curry... No soy una gran enamorada de las currywurst, pero sí sé donde se hacen los mejores o, al menos, eso dicen. El Imbiss Curry 36 (que apenas cuenta con unas pocas mesas en su exterior, y carece de sillas) siempre tiene una fila esperando a ser servida. Se encuentra en Mehringdamm, por supuesto, en el número 36.

Yo, que soy más de kebab, tengo que admitir que si estoy por la zona soy incapaz de rechazar un kebab cocinado en el Mustafas Gemüse Kebap, que se encuentra a pocos metros del currywurst ya mencionado (justo a la salida de la parada UMehringdamm). No conozco a nadie que no hable delicias de esos Kebabs. Y la prueba es que, sea la fecha del año que sea, siempre tiene una (larga) fila de gente esperando. Cuando lo comí por primera vez era diciembre, o enero (una ya se olvida) y, pese a pensar que nada en el mundo podía merecer pasar ese frío, no me arrepiento. Lo que no es tan agradable es comérselo en la calle, de pie y a menos 10 grados (ya que es un puesto callejero) pero el Kebab ¡está riquísimo!


 Así que ya sabéis; visita obligada. Eso sí, elegid mejor que yo las fechas y podréis disfrutarlo de verdad.

8 de mayo de 2011

3 eco-trucos en Berlín

Otra nueva sección (últimamente estoy que lo regalo).
En ella os hablaré de pequeños consejos para vuestra cartera, de momento, en Berlín (¡quién sabe qué puede pasar!).
Para hoy tres consejos, que si bien pequeños, siempre ayudan a que el dinero no vuele tan fácilmente.

  • No cojas el autobús turístico de la ciudad. Compra un ticket de metro que cuesta 2'30 y móntate en el autobús número 100 o en el 200. Ofrece una panorámica de la ciudad bastante interesante desde Alexanderplatz hasta Zoologischer Garten pasando por Unter den Linden y Postdamer Platz
  • Muchos museos a partir de cierta hora son gratuitos. Por ejemplo, el Naturkundemuseum. El museo cierra a las 18:00 pero a partir de las 17:00 la entrada es libre ¡normalmente cuesta 6 euros! y, no nos engañemos, en una hora se ve. Pero es una visita muy interesante ya que tienen la reconstruccion más grande del mundo de un dinosaurio.

  • Visita la catedral sin pagar: Normalmente, la catedral tiene un precio de 6 euros (3 para estudiantes). Si te hace falta el dinero para otras cosas, tienes otras opciones como entrar en la catedral en horario de misa. Tendrás que dejar tu estampa de turista a un lado (¡que la cámara de fotos no esté a la vista!) y aparentar que lo que te importa es el servicio,  pero te permitirá echar una ojeada a la iglesia.